Incorrupto:
Un cuerpo humano que después de la muerte permanece sin propiedades de
descomposición a pesar de no haber sido embalsamado o preservado de
ninguna manera.
Son muchos los cuerpos de santos que naturalmente se mantienen incorruptos a pesar de muchos años de su muerte. Algunos santos se
van secando muy lentamente pero sin las propiedades de la corrupción.
Algunos han producido fragancias u otros fenómenos milagrosos.
Los
que se han secado en algún grado a veces están recubiertos de cera
sobre la negrura propia del tejido externo. Es el caso, por ejemplo de
Santa Catalina Labouré, San Vicente de Paul, Santa Vittoria, etc. Otros se conservan con escaso tratamiento de este tipo: como el de Santa Catalina de Bolonia, Santa Margarita Redi, el Beato Sebastián de Aparicio
(que se conserva en la Ciudad de Puebla, México) o San Francisco Xavier
(que se conserva en Goa, la India, y fue muy "maltratado" por la "caza
de reliquias").
Los incorruptos manifiestan el favor divino y son prenda del favor de Dios.
Dios
dijo a Adan: "Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que
vuelvas a la tierra, pues de ella has sido tomado; ya que polvo eres y
al polvo volverás" -Gen. 3,19. Se trata del castigo por el pecado que padecen todos los hombres. Pero Dios ha querido preservar por un don sobrenatural que desafía las leyes de la naturaleza, a algunos hombres y mujeres de extraordinaria santidad.
Es Dios quien ha preservado incorruptos los cuerpos mortales de algunos santos.
Ha querido así manifestar claramente Su gloria, Su absoluta potestad
sobre la naturaleza y testimoniar la santidad que El mismo comunica por
medio de Su Iglesia a los hombres, templos del Espíritu Santo.
¿Pueden haber incorruptos fuera de la Iglesia Católica? Hemos
recibido noticia de un pentecostal chileno cuyo cuerpo fue encontrado
incorrupto, pero no lo hemos podido confirmar. De ser cierto sería
excepcional ya que los casos de verdaderos cuerpos incorruptos comprobados son de personas que vivieron intensamente unidos a Cristo Eucarístico, a su Madre y a su Iglesia.
Fuera
de la fe cristiana. Los seguidores de Paramahansa Yogananda dicen que
su cuerpo está incorrupto, pero su certificado de defunción claramente
demuestra que fue embalsamado.
De algunos santos que no son incorruptos se han hecho réplicas de cera para contener las reliquias de sus huesos. Así,
por ejemplo, San Pascual Baylón: la actual representación es copia de
lo que fue su cuerpo incorrupto, reproducido gracias a fotografías, dado
a que su cuerpo fue profanado e incinerado por los comunistas durante
la Guerra Civil Española; o el cuerpo de Santa Inocencia o Santa
Celeste: que son bellísimas imágenes de cera y semejan excelentemente cuerpos humanos, pero son relicarios que conservan en su interior los huesos de estas santas.
En el caso
del cuerpo del Papa Beato Juan XXIII, he sabido que se le realizó
cierto tratamiento de embalsamamiento para que soportara el velorio y
las ceremonias y hay testimonios del médico-científico que lo realizó.
Sin embargo es extraordinario que se preserve tantos años.
Veneración
Al venerar estos cuerpos reconocemos la gloria de Dios, el único que puede hacer este milagro y honramos la santidad que deseamos de corazón imitar.
"Los cuerpos de los santos mártires y otros que viven ahora con Cristo, cuerpos que eran sus miembros y templos del Espíritu Santo, que un día se levantarán por Él y serán glorificados en la vida eterna, pueden ser venerados por los creyentes. Dios da muchos beneficios a los hombres a través de ellos." (Concilio de Trento)
Hay
que distinguir tres tipos de preservación: 1- milagrosa
(incorruptibles), 2- deliberada por medios científicos, 3- natural y
accidental.
La incorruptibilidad es la preservación milagrosa y como tal no obedece a ninguna ley natural ni depende de ninguna circunstancia (humedad, temperatura, tiempo, cal u otros elementos. No fueron embalsamados o tratados de ninguna forma. Algunos exuden aroma como perfume. No todos los cuerpos incorruptos se mantienen igual indefinidamente.
La incorruptibilidad no es momificación. Los cuerpos momificados están rígidos y secos.
La incorruptibilidad es la preservación milagrosa y como tal no obedece a ninguna ley natural ni depende de ninguna circunstancia (humedad, temperatura, tiempo, cal u otros elementos. No fueron embalsamados o tratados de ninguna forma. Algunos exuden aroma como perfume. No todos los cuerpos incorruptos se mantienen igual indefinidamente.
La incorruptibilidad no es momificación. Los cuerpos momificados están rígidos y secos.
Lista de los Santos, Beatos y Venerables incorruptos
Compiladas por Fray Pío de Jesús Crucificado quien atestigua que son tales por leer los documentos y testimonios, o incluso poseer videos. Algunas mas son documentadas por peregrinaciones de las Siervas y al Padre Jordi Rivero (Algunos, no todos, permanecen en la actualidad incorruptos):
Beato Aloysius Stepinac(Obispo Mártir con baño de cera), | |
(Laica, Terciaria Trinitaria, con baño de cera), |
-Santa Ángela Merici Su cuerpo fue expuesto por treinta días.
Beato Ángelo de Acri, capuchino con una mascarilla de cristal para proteger el rostro | |
Anselmo de Biaggio, San(sin tratamiento ninguno, cuerpo seco) | Santa AureliaRevestida de cera |
-Juan Bautista Scalabrini, obispo italiano
(n. Milán, 8 de julio de 1839 - m. Piacenza, 1 de junio de 1905).
Ordenado sacerdote en 1862, fundó en 1887, la Congregación de Hermanos
Misioneros de San Carlos Borromeo (conocidos como Scalabrinianos), fue
Nuncio Apostólico en Argentina (1898) y posteriormente, Arzobispo de
Piacenza (1902-1905), en cuya diócesis murió en 1905, a la edad de 66
años, y fue beatificado por el Papa Juan Pablo II en 1997. Sus restos incorruptos yacen en la cripta bajo el altar de la Catedral de Piacenza.
-San Bernardino de Siena. Su cuerpo sangró por muchos días después de muerto y fué expuesto por veintiséis días.
Bernardita Soubirous, Santa, vidente de la Virgen de Lourdes. Murió en 1879. Santa Bernardette todavía se puede observar incorrupta en su capilla de su convento en Nevers, Francia, dentro de un féretro de cristal donde parece estar dormida. Su dulzura y paz aun toca los corazones (ver foto). Hemos celebrado misa junto a ella varias veces. |
Juan Bosco, San (con baño de cera), Muere el 31 de enero de 1888, su cuerpo permanece incorrupto en la Basílica de María Auxiliadora en Turín, Italia. -San Casimiro
-Catalina de Bolonia, Santa (Clarisa),
-Catalina Labouré, Santa, Vidente de la Virgen de la Medalla Milagrosa. con tratamiento de cera, está en la capilla de las apariciones en Rue de Vac, Paris.
-Catalina de Siena, Sana (con tratamiento en siglo XX y muy maltratada por caza de reliquias),
-Venerable Catalina de Jesús (Carmelita sin tratamiento de cera).
-Clara de
Asís, Santa, fundadora de las Clarisas, con
tratamiento de cera muchísimos años después de su muerte. El 10 de agosto del
año 1253 a los 60 años de edad y 41 años de ser religiosa, y dos días
después de que su regla sea aprobada por el Papa, se fue al cielo a recibir su
premio. En sus manos, estaba la regla bendita, por la que ella dio su vida. En la Basílica de Sta. Clara encontramos su cuerpo incorrupto y
muchas de sus reliquias.
-Clara de Montefalco, Santa. Su cuerpo y su corazón incorruptos se veneran en Montefalco, Italia.
San Erminio Riccardo Pampuri, Hermano Hospitalario de San Juan de Dios y Médico Cirujano
-San Diego
Su cuerpo incorrupto se expone cada año el 13 de noviembre en la catedral de Alcalá de Henares, España.
-San Francisco Xavier (se conserva en Goa, la India, fue muy "maltratado" por la "caza de reliquias"). |
San Ignazio de Laconi(con fina capa de cera) |
Santa Imelda |
-Santa Inés Mártir (muy estropeado, pero es una Santa de las Primeras Persecuciones)
Jacinta Marto, beata (vidente de Fátima)Murió el 20 de febrero de 1920. Su cuerpo reposa junto con el del Beato Francisco, en el crucero de la Basílica, en Fátima. |
-Santa Josefina Bakhita |
-San Juan de la Cruz Su cuerpo permanece hasta el presente (1919) perfectamente flexible -'San Juan de la Cruz', del Padre Pascasio Heriz, O.C.D. Colegio de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Washington, D.C. 1919.
|
-San Juan Newman sin tratamiento alguno de cera Obispo de Philadelphia, USA |
Juan Vianney, San (con baño de cera) El 4 de Agosto de 1859, cuando una tormenta azotaba el pueblo de Ars, el Obispo M. Monnin leía estas palabras: "Que los santos ángeles de Dios vengan a su encuentro y lo conduzcan a la Jerusalén celestial", el Cura de Ars encomendó su alma a Dios. Su cuerpo permanece incorrupto en la Iglesia de Ars, Francia. |
San LiberatoMártir de Isernia |
Santa Lucía, Mártir |
-Santa Luisa de Marillac (con fina capa de cera),
-Santa Margarita de Alacoque (con capa de cera), en su convento en Paray le Monial, Francia. Hemos visitado muchas veces.
-Santa Margarita Redi (Monja Dominica, muy mal tratado).
Beata María de San JoséFundadora de las Agustinas de Sta. Rita con baño de cera |
Beata Osanna de Mantua(Monja Dominica Estigmatizada: sin tratamiento) |
-Don Orione Su corazón incorrupto esta en Argentina.
Santa María Francisca de las Cinco Llagas |
Venerable María de Jesús de Ágreda (con fina capa de cera y color para quitar el color marfil de su piel al naturalSu madre de la Venerable Madre de Ágredatambién se conserva en el mismo Monasterio: incorrupta |
Santa María Mazzarello (con fina capa de cera)
Beata Mattia Nazarei |
muy bien conservado, pero el cuerpo si), |
-Santa Olga reina de Ucrania
San Riccardo Pampuri (Hermano de la Orden Juanina y Médico: sin tratamiento ninguno, piel negra por entierro literal a la tierra)
| ||||
Beato Sebastián de Aparicio Parece un hombre de 60 años. Murió en el 1600 a los 93 años de edad. Está en urna de cristal, en el convento franciscano de Puebla de los Angeles, México |
-Santa Smeralda Eustochia Calafatto (Clarisa, cuerpo muy mal tratado),
-San Sylvano Mártir (de la Época de Dioclesiano, con capa de cera para protegerlo)
Santa Verónica Giuliani, Franciscana. |
Muere el 27 de septiembre de 1660, poco ante de las cuatro de la mañana, a la hora que solía levantarse para servir a Dios y a los pobres. En 1712, 52 años más tarde, su cuerpo fue exhumado por el Arzobispo de París, dos obispos, dos promotores de la fe, un doctor, un cirujano y un número de sacerdotes de su orden, incluyendo al Superior General, Fr. Bonnet. "Cuando abrieron la tumba todo estaba igual que cuando se depositó. Solamente en los ojos y nariz se veía algo de deterioro.
Se le contaban 18 dientes. Su cuerpo no había sido movido, se veía que
estaba entero y que la sotana no estaba nada dañada. No se sentía ningún
olor y los doctores testificaron que el cuerpo no había podido ser
preservado por tanto tiempo por medios naturales.
|
-Santa Vittoria (Mártir de Dioclesiano, y con tratamiento de cera),
Sobre los Santos Incorruptos
Desconocemos el autor del siguiente texto pero contiene al final referencia a sus fuentes.
Se intentó deliberadamente la rápida destrucción de los cuerpos de tres santos poniendo cal en sus ataúdes: San Francisco Javier, San Juan de la Cruz y San Pascual Baylón. ( La cal deja los huesos limpios en pocos días.) En los dos primeros casos se intentó acelerar la descomposición
con cal para que su traslado pudiera llevarse a cabo más conveniente, e
higiénicamente, queriendo transportar solo sus huesos, en lugar de cuerpos medio podridos. (2). En los tres casos la preservación triunfó. De hecho, en el caso de San Francisco Javier, a pesar de su tratamiento inicial, de varios traslados, de amputación de miembros, y el rudo trato de su cuerpo cuando fue forzado a entrar en una tumba demasiado pequeña para su tamaño, estaba todavía en buen estado de conservación, ciento cuarenta y dos años después (3).
La humedad en la bóveda de la tumba de San Carlos
Borromeo, en la Catedral de Milán, fue tal, que ésta causó la corrosión y
podredumbre de las dos tapas de su ataúd, llegando la humedad al cuerpo, pero
sin descomponerlo. Los restos de San Pacífico de San Severino fueron
enterrados sin ataúd directamente en tierra por indicación de la regla de su
orden, como en el caso de Santa Catalina de Bologna (5). Sin embargo,
ambos se mantuvieron en perfectas condiciones.
Santa Catalina Labouré, cincuenta y seis años después de su muerte, su
cuerpo fue encontrado perfectamente blanco y natural, aunque su triple ataúd se
encontraba muy corroido. Fué tanta la humedad que penetró, que parte de su
hábito se deshacía marchito hacia su mano, como observaron los médicos
examinadores. El cuerpo de Santa Catalina de Siena también soportó los abusos
de la humedad, pero fue encontrado inafectado después de haber sido colocado en
un cementerio donde el Beato Raymundo de Capua dijo que "estaba muy expuesto
a la lluvia". La ropa sufrió severos deterioros. (6).
San Charbel Makhlouf, fué enterrado sin ataúd, como está recomendado en la regla de su orden religiosa. Su cuerpo fué encontrado flotando en barro dentro de una tumba inundada, durante la exhumación llevada a cabo cuatro meses después de su muerte, tiempo suficiente como para permitir al menos una destrucción parcial. Su cuerpo, que se ha preservado perfectamente como cuando estaba vivo, y flexible por más de setenta años, emite constantemente un bálsamo perfumado que ha sido reconocido como verdaderamente prodigioso (7).
La conservación del cuerpo de San Coloman es bastante notable debido a que su cuerpo permaneció suspendido de un árbol en el cual había sido colgado por un período tan largo que los pobladores lo hallaron francamente milagroso. (Un cuerpo expuesto al aire se descompone ocho veces más rápido que los enterrados, por la actividad de los microorganismos del aire.)
San Andrés Bobola fué parcialmente desollado vivo, sus manos fueron cortadas y su lengua fue arrancada. Tras horas de torturas y mutilaciones, lo mataron cercenando su cabeza con una espada. Su cuerpo fue rápidamente enterrado por católicos en una bóveda bajo la iglesia jesuita de Pinsk, donde fue encontrado cuarenta años después perfectamente preservados, a pesar de las heridas abiertas, que normalmente favorecen y aceleran la corrupción. Aunque su tumba estaba húmeda, causando que sus vestimentas se pudrieran, y en la proximidad de otros cuerpos en descomposición, sus restos estaban perfectamente flexibles, su carne y músculos estaban suaves al tacto, y la sangre que cubría las numerosas heridas se encontraba como la sangre fresca que es congelada. La preservación fue reconocida oficialmente por la Congregación de Ritos en 1835. Su cuerpo permanece incorrupto, maravillosamente conservado después de trescientos años. (8).
San Charbel Makhlouf, fué enterrado sin ataúd, como está recomendado en la regla de su orden religiosa. Su cuerpo fué encontrado flotando en barro dentro de una tumba inundada, durante la exhumación llevada a cabo cuatro meses después de su muerte, tiempo suficiente como para permitir al menos una destrucción parcial. Su cuerpo, que se ha preservado perfectamente como cuando estaba vivo, y flexible por más de setenta años, emite constantemente un bálsamo perfumado que ha sido reconocido como verdaderamente prodigioso (7).
La conservación del cuerpo de San Coloman es bastante notable debido a que su cuerpo permaneció suspendido de un árbol en el cual había sido colgado por un período tan largo que los pobladores lo hallaron francamente milagroso. (Un cuerpo expuesto al aire se descompone ocho veces más rápido que los enterrados, por la actividad de los microorganismos del aire.)
San Andrés Bobola fué parcialmente desollado vivo, sus manos fueron cortadas y su lengua fue arrancada. Tras horas de torturas y mutilaciones, lo mataron cercenando su cabeza con una espada. Su cuerpo fue rápidamente enterrado por católicos en una bóveda bajo la iglesia jesuita de Pinsk, donde fue encontrado cuarenta años después perfectamente preservados, a pesar de las heridas abiertas, que normalmente favorecen y aceleran la corrupción. Aunque su tumba estaba húmeda, causando que sus vestimentas se pudrieran, y en la proximidad de otros cuerpos en descomposición, sus restos estaban perfectamente flexibles, su carne y músculos estaban suaves al tacto, y la sangre que cubría las numerosas heridas se encontraba como la sangre fresca que es congelada. La preservación fue reconocida oficialmente por la Congregación de Ritos en 1835. Su cuerpo permanece incorrupto, maravillosamente conservado después de trescientos años. (8).
¿Cuáles son las razones de esta extraña preservación de la descomposición? ¿Quién puede explicar por qué esas reliquias permanecen intactas? Aparte de los misteriosos perfumes..., la exudación de este inusual líquido, que es el fenómeno más frecuentemente reportado. Para mencionar sólo unos pocos santos así favorecidos, son los casos de Santa María Magdalena de Pazzi (9), Santa Julia Billiart, San Hugo de Lincoln (10), Santa Inés de Montepulciano, Santa Teresa de Ávila, San Camilo de Lellis, San Pascual Baylón.
FENOMENOS que en muchos casos acompañan a la
INCORRUPTIBILIDAD.
El aceite que fluye cada cierto tiempo, durante
siglos, del cuerpo del Beato Matías Nazzarei de Matelica, fallecido en
1320.
La fenomenal conservación de San Charbel Makhlouf
desde su muerte en 1898.
En Toledo, España, el cuerpo de la Venerable Madre
María de Jesús, compañera de Santa Teresa de Ávila, exuda un perfume
descrito como aroma de rosas y jazmines, y transpira un aceite que continua
fluyendo en el presente. El cuerpo de San Juan de la Cruz estaba
fragante muchos años después de su muerte, y el cuerpo del Beato Angelo de
Borgo San Sepolcro despedía aún un dulce perfume ciento setenta y seis años
después de su muerte. La misteriosa fragancia que se notó sobre el cuerpo de Santa
Teresa Margarita del Sagrado Corazón, se encontró también en todos los
objetos que ella había usado durante su vida.
El "olor de santidad", que fue percibido y atestiguado por personas de incuestionable integridad, es tan frecuentemente registrado como para poder garantizar su existencia (*). Los observadores presentes en la exhumación de San Alberto Magno, que se llevó a cabo doscientos años después de su muerte, quedaron asombrados por un perfume celestial procedente de las reliquias del Santo.
La dulzura del aroma sobre el cuerpo de Santa Lucía
de Narni se quedaba en todos los objetos con que reverentemente tocaron la
reliquia durante su exposición durante cuatro años después de su muerte. El
olor que frecuentemente se notaba alrededor de Santa Teresa durante su vida,
fué notado también por las hermanas de su convento en Alba de Tormes durante la
última exhumación de su cuerpo en 1914, más de trescientos años después de su
muerte.
El cuerpo de Santa Rita de Cascia está también
fragante después de más de quinientos años. El perfume que se sintió en el
cuerpo de San Vicente Pallotti al momento de su muerte persistió por un mes en
el cuarto en que falleció, a pesar de que se encontraba abierta la ventana.
Similar es el caso de San Juan de Dios, excepto que la fragancia que permaneció
en el cuarto de su muerte por varios días, fue renovada allí durante muchos
años en cada sábado, el día en que ocurrió su fallecimiento.
En los cuerpos conservados por momificación, ya sea ésta natural, o artificialmente provocada no se observa este fenómeno. Son cuerpos duros y rígidos. La rigidización de los miembros comienza pocas horas después de la muerte. La mayoría de los incorruptibles no sufrieron esta rigidez, permaneciendo muchos de ellos flexibles por varios siglos. Beato Alfonso de Orozco, cuyo cuerpo estaba flexible doce años después de su muerte; San Andrés Bobola, cuarenta años, y Sta. Catalina Labouré, cincuenta y siete años después de su muerte.
En los cuerpos conservados por momificación, ya sea ésta natural, o artificialmente provocada no se observa este fenómeno. Son cuerpos duros y rígidos. La rigidización de los miembros comienza pocas horas después de la muerte. La mayoría de los incorruptibles no sufrieron esta rigidez, permaneciendo muchos de ellos flexibles por varios siglos. Beato Alfonso de Orozco, cuyo cuerpo estaba flexible doce años después de su muerte; San Andrés Bobola, cuarenta años, y Sta. Catalina Labouré, cincuenta y siete años después de su muerte.
El cuerpo de Sta. Catalina de Bologna estaba
tan flexible doce años después de su muerte que pudo ser colocado en posición
sentada, forma en que aún puede vérsela. El cuerpo de la Beata Eustoquia
Calafato también fue colocado en la misma posición, ciento cincuenta años
después de su muerte. El cuerpo de San Juan de la Cruz, muerto en 1591,
todavía está perfectamente suave.
Otra condición que desafía las explicaciones científicas es la emanación de sangre fresca que procede de una buena cantidad de estos cuerpos, muchos años después de su muerte. Fue observado ochenta años después de la muerte de San Hugo de Lincoln, cuando se separó la cabeza del cuello. Nueve meses después de la muerte de San Juan de la Cruz, fluyó sangre fresca de la herida resultante de un dedo amputado.
Otra condición que desafía las explicaciones científicas es la emanación de sangre fresca que procede de una buena cantidad de estos cuerpos, muchos años después de su muerte. Fue observado ochenta años después de la muerte de San Hugo de Lincoln, cuando se separó la cabeza del cuello. Nueve meses después de la muerte de San Juan de la Cruz, fluyó sangre fresca de la herida resultante de un dedo amputado.
Durante la exhibición del cuerpo de San Bernardino
de Siena, que duró veintiséis días después de su muerte, una cantidad de
brillante sangre roja salió por su nariz durante el día veinticuatro, como
observó y registró San Juan Capistran. Durante el examen médico del
cuerpo de San Francisco Javier un año y medio después de su muerte, uno
de los médicos insertó su dedo en una herida del cuerpo y lo retiró con sangre,
la cual, como declaró, estaba "fresca e impoluta". La herida mortal
sobre la frente de San Josafat sangró veintisiete años después de su
muerte.
Cuarenta y tres años después del fallecimiento de
San Germán de Pibrac, mientras unos trabajadores preparaban la tumba para
otro ocupante, una herramienta que estaban utilizando se resbaló y dañó la
nariz del santo, haciéndola sangrar (12). Y finalmente, cuarenta años después
de la muerte de San Nicolás de Tolentino, un hermano lego separó
secretamente los brazos de la reliquia. Fue encontrado y seriamente reprendido
cuando un copioso flujo de sangre delató el acto sacrílego. (13), suceso que
fue aceptado como milagroso por el Papa Benedicto XIV.
Aunque no contribuyó en nada a la preservación de
estas reliquias, la aparición de luz en los cuerpos y tumbas de algunos de
estos santos señaló dónde se encontraban. La santidad de San Guthlac fue
afirmada por muchos testigos que vieron la casa en que murió envuelta con una
luz brillante, la cual procedía desde allí y se dirigía hacia el cielo (14). El
perfume que procedía de la boca de San Luís Bertrand en su lecho de muerte fue
acompañado por una intensa luz que iluminó su humilde celda por varios minutos.
Muchos otros santos fueron favorecidos con esta iluminación, incluyendo a San
Juan de la Cruz, San Antonio de Stroncone, y Santa Juana de Lestonnac.
Tal vez la manifestación más impresionante ocurrió en
la tumba de San Charbel Makhlouf: La luz, que brilló fuertemente por
cuarenta y cinco noches en su tumba, fue presenciada por muchos pueblerinos y
finalmente terminó en la exhumación de su cuerpo, destapando así los fenómenos
antes mencionados y que todavía hoy pueden observarse.
Los incorruptibles no pueden ser clasificados dentro
de las otras momificaciones. La mayor parte de los incorruptibles nunca fueron
embalsamados ni tratados en ninguna forma. El Papa Benedicto XIV, tomando todas
las precauciones que la cautelosa Iglesia mantiene en estos casos, incluyó dos
largos capítulos titulados "De Cadaverum Incorruptione" en su gran
trabajo sobre la beatificación y canonización de los santos.
Las únicas preservaciones que él deseaba considerar
como extraordinarias son aquellas que mantienen una flexibilidad, color y
frescura semejantes a cuando los santos estaban vivos, sin intervención
deliberada. Estos estrictos requerimientos son cumplidos por una enorme
cantidad de santos incorruptos. En el caso de San Andrés Bobola fue
debatido por sucesivos Promotores de la Fe y de Postuladores de su Causa en
1739 y 1830, la condición del cuerpo, que aunque estaba mutilado por las
heridas infligidas durante su martirio, fue finalmente aceptado en su
incorruptibilidad por la Congregación de Ritos como uno de los milagros
requeridos para su beatificación.
Los católicos somos privilegiados, no sólo por tener estas reliquias únicas, sino, sobre todo, por sabernos incondicionalmente guiados y acompañados por un Dios que no se mantiene ajeno a nuestras vidas, sino que constantemente nos llama a su lado, deseando para nosotros el mayor de los bienes existentes que es Él mismo. La presencia o ausencia de fe determinará indudablemente la aceptación o negación de este fenómeno de incorruptibilidad.
Los católicos somos privilegiados, no sólo por tener estas reliquias únicas, sino, sobre todo, por sabernos incondicionalmente guiados y acompañados por un Dios que no se mantiene ajeno a nuestras vidas, sino que constantemente nos llama a su lado, deseando para nosotros el mayor de los bienes existentes que es Él mismo. La presencia o ausencia de fe determinará indudablemente la aceptación o negación de este fenómeno de incorruptibilidad.
Para aquéllos que habitualmente buscan una explicación
socio-económica para todo, no hay argumentos que satisfagan sus dudas; por
consiguiente, este material es presentado a quienes ante la rotundidad de los
argumentos y de las imágenes, pueden ver con sus propios ojos una realidad
manifiesta. Para aquellos de nosotros que admiran y aman con fe a estos santos,
es consolador saber que ellos no sólo están en el reino celestial, sino también
en sus cuerpos, los cuales algún día serán glorificados, permanecen entre
nosotros.
NOTAS
(1) "... cuando los venerados restos de Santa Ángela Merici fueron sacados de la urna, el venerado cuerpo se presentaba admirablemente preservado e intacto, sin ningún tipo de químico...". Esta cita fue tomada del Verbals of Recognition, que fue firmado por el Rev. Canciller y por Mons. Gaffuri y muchos testigos presenciales. Esta información fue suministrada por la 'Casa Santa Angela' en Brescia.
(2) 'El Santo de la Eucaristía'. L. A. de Porrentruy. 1905.
(3) 'San Francisco Javier'. The Wicklow Press. Nueva York, 1952.
(5) La información obtenida fue tomada del material suministrado por el santuario de la santa, Monastero del Corpus Domini, Detto Della Santa, Bologna.
(6) 'La vida de Santa Catalina de Siena'. Beato Raimundo de Capua. P.J. Kenedy & Sons. Nueva York.
(7) 'San Charbel, la Hermita del Líbano de la Orden Maronita Libanesa'. Monasterio de San Marón. Annaya, Líbano.
(8) 'La vida de San Andrés Bobola de la Sociedad de Jesús, Mártir'. Cesare Moreschini. Bruce Humphries, Inc. Boston. 1939.
(9) 'Serafín entre ángeles. La vida de Santa María Magdalena de Pazzi'. Sor María Mínima. La Prensa Carmelita. Chicago. 1958.
(10) 'La vida de San Hugo de Lincoln' . Herbert Thurston, S.J. Bensinger Brothers, Nueva York, 1898.
(12) 'Annales de Sainte-Germaine de Pibrac'. Redaction et Administration: M. le Curé. Pibrac. Junio y Octubre de 1968.
(13) El monasterio agustino y los archivos del Obispo de Camarino poseen numerosos documentos confiables y autorizados sobre las reliquias de San Nicolás de Tolentino, y los fenómenos relativos a las mismas.
(14) 'Héroes y Santos Anglosajones'. Clinton Albertson, S.J. Fordham University Press. Nueva York. 1967.
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