EL HOMBRE BUSCA LA FELICIDAD, PERO NADA DE ESTE MUNDO PUEDE DÁRSELA, LA FELICIDAD ES EL FRUTO SOBRENATURAL DE LA PRESENCIA DE DIOS EN EL ALMA, ES LA FELICIDAD DE LOS SANTOS, ELLOS LA VIVEN EN LAS MÁS ADVERSAS CIRCUNSTANCIAS Y NADA NI NADIE SE LAS PUEDE QUITAR… CONOCE LA VIDA, OBRAS Y MILAGROS DE SANTOS Y BEATOS DE NUESTRA SANTA IGLESIA CATÓLICA...
sábado, 18 de mayo de 2013
CELEBRACIÓN DEL PENTECOSTÉS - 2013
viernes, 3 de mayo de 2013
VENERACIÓN A LA SANTA CRUZ
La invención o hallazto de la Santa Cruz
Año 326
Una canción religiosa dice: "Venid oh cristianos - la cruz veneremos - la cruz recordemos - de Cristo Jesús…
Tengamos siempre en nuestras casas la Santa Cruz. Un crucifijo que nos recuerde lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos. Y ojalá besemos de vez en cuando sus manos y sus pies. Así lo hacían siempre los santos.
No nos acostemos jamás ni nos levantemos ningún día sin hacer la señal de la cruz, bien hecha, despacio, desde la frente hasta el pecho y del hombro izquierdo hasta el derecho, y pronunciando los tres Santísimos nombres del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Esto trae bendición y muchos favores celestiales, y aleja al demonio y libra de muchos males y peligros.
Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios
Nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen
Historia
Con este signo vencerás:
Cuenta el historiador Eusebio de Cesarea que el general Constantino, hijo de Santa Elena, era pagano pero respetaba a los cristianos. Y que teniendo que presentar una terrible batalla contra el perseguidor Majencio, jefe de Roma, el año 311, la noche anterior a la batalla tuvo un sueño en el cual vio una cruz luminosa en los aires y oyó una voz que le decía: "Con este signo vencerás", y que al empezar la batalla mandó colocar la cruz en varias banderas de los batallones y que exclamó: "Confío en Cristo en quien cree mi madre Elena". Y la victoria fue total, y Constantino llegó a ser Emperador y decretó la libertad para los cristianos, que por tres siglos venían siendo muy perseguidos por los gobernantes paganos.
Escritores sumamente antiguos como Rufino, Zozemeno, San Cristótomo y San Ambrosio, cuentan que Santa Elena, la madre del emperador, pidió permiso a su hijo Constantino para ir a buscar en Jerusalén la cruz en la cual murió Nuestro Señor. Y que después de muchas y muy profundas excavaciones encontró tres cruces. Y como no sabían cómo distinguir la cruz de Jesús de las otras dos, llevaron una mujer agonizante. Al tocarla con la primera cruz, la enferma se agravó, al tocarla con la segunda, quedó igual de enferma de lo que estaba antes. Pero al tocarla con la tercera cruz, la enferma recuperó instantáneamente la salud. Y entonces Santa Elena, y el obispo de Jerusalén, Macario, y miles de devotos llevaron la cruz en piadosa procesión por las calles de Jerusalén. Y que por el camino se encontraron con una mujer viuda que llevaba a su hijo muerto a enterrar y que acercaron la Santa Cruz al muerto y éste resucitó.
Por muchos siglos se ha celebrado en Jerusalén y en muchísimos sitios del mundo entero, la fiesta de la Invención o hallazgo de la Santa Cruz el día 3 de Mayo.
Oh, Madero Santo de la Cruz;
del cuerpo del Señor Nuestro
reposo cruento, y Santa Elena
de Constantino, madre; él, su
hijo; en Cristo Jesús, creyó
porque entre sueños vio, una
brillante Cruz, y como eco,
una voz que le decía: “con
este signo vencerás”. Y, fue
así, venció Constantino y a
los cristianos libertó. Y, Elena,
en Jerusalén, el venerable
Madero halló y resucitaron
muertos y muchos prodigios
incontables se obraron allí;
oh, Madero Santo de la Cruz.
© 2013 by Luis Ernesto Chacón Delgado
del cuerpo del Señor Nuestro
reposo cruento, y Santa Elena
de Constantino, madre; él, su
hijo; en Cristo Jesús, creyó
porque entre sueños vio, una
brillante Cruz, y como eco,
una voz que le decía: “con
este signo vencerás”. Y, fue
así, venció Constantino y a
los cristianos libertó. Y, Elena,
en Jerusalén, el venerable
Madero halló y resucitaron
muertos y muchos prodigios
incontables se obraron allí;
oh, Madero Santo de la Cruz.
© 2013 by Luis Ernesto Chacón Delgado
miércoles, 10 de abril de 2013
SANTO DE HOY 10 DE ABRIL
LOS MÁRTIRES COLOMBIANOS DE LA COMUNIDAD DE SAN JUAN DE DIOS
( †1936)
Desde
1934 estalló en España una horrorosa persecución contra los
católicos, por parte de los comunistas y masones y de la extrema
izquierda. Por medio del fraude y de toda clase de trampas fueron
quitándoles a los católicos todos los puestos públicos. En las
elecciones, tuvo el partido católico medio millón de votos más que
los de la extrema izquierda, pero al contabilizar tramposamente los
votos, se les concedieron 152 curules menos a los católicos que a los
izquierdistas.
La persecución anticatólica se fue volviendo
cada vez más feroz y terrorífica. En pocos meses de 1936 fueron
destruidos en España más de mil templos católicos y gravemente
averiados más de dos mil.
Desde 1936 hasta 1939, los comunistas españoles
asesinaron a 4,100 sacerdotes seculares; 2,300 religiosos; 283
religiosas y miles y miles de laicos. Todos por la sola razón de
pertenecer a la Iglesia Católica.
Las comunidades que más mártires tuvieron
fueron: Padres Claretianos: 270. Padres Franciscanos 226. Hermanos
Maristas 176. Hermanos Cristianos 165. Padres Salesianos 100. Hermanos
de San Juan de Dios 98.
En 1936 los católicos se levantaron en
revolución al mando del General Francisco Franco y después de tres
años de terribilísima guerra lograron echar del gobierno a los
comunistas y anarquistas anticatólicos, pero estos antes de abandonar
las armas y dejar el poder cometieron la más espantosa serie de
asesinatos y crueldades que registra la historia. Y unas de sus
víctimas fueron los siete jóvenes colombianos, hermanos de la
Comunidad de San Juan de Dios, que estaban estudiando y trabajando en
España.
Eran de origen campesino o de pueblos religiosos y
piadosos. Muchachos que se habían propuesto desgastar su vida en favor
de los que padecían enfermedades mentales, en la comunidad que San Juan
de Dios fundó para atender a los enfermos más abandonados. La
Comunidad los había enviado a España a perfeccionarse en el arte de la
enfermería y ellos deseaban emplear el resto de su vida en ayudar de la
mejor manera posible a que los enfermos recobraran su salud mental y
física y sobre todo su salud espiritual por medio de la conversión y
del progreso en virtud y santidad.
Sus nombres eran:
- Juan Bautista Velásquez, de Jardín (Antioquía) 27 años.
- Esteban Maya, de Pácora Caldas, 29 años.
- Melquiades Ramírez de Sonsón (Antioquía) 27 años.
- Eugenio Ramírez, de La Ceja (Antioquía) 23 años.
- Rubén de Jesús López, de Concepción (Antioquía) 28 años.
- Arturo Ayala, de Paipa (Boyacá) 27 años y
- Gaspar Páez Perdomo de Tello (Huila) 23 años.
Hacía pocos años que habían entrado en la
Congregación y en España sólo llevaban dos años de permanencia.
Hombre totalmente pacíficos que no buscaban sino hacer el bien a los
más necesitados. No había ninguna causa para poderlos perseguir y
matar, excepto el que eran seguidores de Cristo y de su Santa Religión.
Y por esta causa los mataron.
Estos religiosos atenían una casa para enfermos
mentales en Ciempozuelos cerca de Madrid, y de pronto llegaron unos
enviados del gobierno comunista español (dirigido por los bolcheviques
desde Moscú) y les ordenaron abandonar aquel plantel y dejarlo en manos
de unos empleados marxistas que no sabían nada de medicina ni de
dirección de hospitales pero que eran unas fieras en anticleralismo.
A los siete religiosos se los llevaron prisioneros
a Madrid.
Cuando al embajador colombiano le contaron la
noticia, pidió al gobierno que a estos compatriotas suyos por ser
extranjeros los dejaran salir en paz del país, y les envió unos
pasaportes y unos brazaletes tricolores para que los dejaran salir
libremente. Y el Padre Capellán de las Hermanas Clarisas de Madrid les
consiguió el dinero para que pagaran el transporte hacia Colombia, y
así los envió en un tren a Barcelona avisándole al cónsul colombiano
de esa ciudad que saliera a recibirlos. Pero en el tiquete de cada uno
los guardas les pusieron una señal especial para que los apresaran.
El Dr. Ignacio Ortiz Lozano, Cónsul colombiano en
Barcelona describió así en 1937 al periódico El Pueblo de San
Sebastián cómo fueron aquellas jornadas trágicas: "Este horrible
suceso es el recuerdo más doloroso de mi vida. Aquellos siete
religiosos no se dedicaban sino al servicio de caridad con los más
necesitados. Estaban a 30 kilómetros de Madrid, en Ciempozuelos,
cuidando locos. El día 7 de agosto de 1936 me llamó el embajador en
Madrid (Dr. Uribe Echeverry) para contarme que viajaban con un pasaporte
suyo en un tren y para rogarme que fuera a la estación a recibirlos y
que los tratara de la mejor manera posible. Yo tenía ya hasta 60
refugiados católicos en mi consulado, pero estaba resuelto a ayudarles
todo lo mejor que fuera posible. Fui varias veces a la estación del
tren pero nadie me daba razón de su llegada. Al fin un hombre me dijo:
"¿Usted es el cónsul de Colombia? Pues en la cárcel hay siete
paisanos suyos".
Me dirigí a la cárcel pero me dijeron que no
podía verlos si no llevaba una recomendación de la FAI (Federación
Anarquista Española). Me fui a conseguirla, pero luego me dijeron que
no los podían soltar porque llevaban pasaportes falsos. Les dije que el
embajador colombiano en persona les había dado los pasaportes. Luego
añadieron que no podían ponerlos en libertad porque la cédula de
alguno de ellos estaba muy borrosa (Excusas todas al cual más de
injustas y mentirosas, para poder ejecutar su crimen. La única causa
para matarlos era que pertenecían a la religión católica). Cada vez
me decían "venga mañana". Al fin una mañana me dijeron:
"Fueron llevados al Hospital Clínico". Comprendí entonces
que los habían asesinado. Fue el 9 de agosto de 1936.
Aterrado, lleno de cólera y de dolor exigí
entonces que me llevaran a la morgue o depósito de cadáveres, para
identificar a mis compatriotas sacrificados.
En el sótano encontré más de 120 cadáveres,
amontonados uno sobre otro en el estado más impresionante que se puede
imaginar. Rostros trágicos. Manos crispadas. Vestidos deshechos. Era la
macabra cosecha que los comunistas habían recogido ese día.
Me acerqué y con la ayuda de un empleado fui
buscando a mis siete paisanos entre aquel montón de cadáveres. Es
inimaginable lo horrible que es un oficio así. Pero con paciencia fui
buscando papeles y documentos hasta que logré identificar cada uno de
los siete muertos. No puedo decir la impresión de pavor e indignación
que experimenté en presencia de este espectáculo. Los ojos estaban
desorbitados. Los rostros sangrantes. Los cuerpos mutilados,
desfigurados, impresionantes. Por un rato los contemplé en silencio y
me puso a pensar hasta qué horrores de crueldad llega la fiera humana
cuando pierde la fe y ataca a sus hermanos por el sólo hecho de que
ellos pertenecen a la santa religión.
Redacté una carta de protesta y la envié a las
autoridades civiles. Después el gobierno colombiano protestó también,
pero tímidamente, por temor a disgustar aquel gobierno de extrema
izquierda.
En aquellos primero días de agosto de 1936,
Colombia y la Comunidad de San Juan de Dios perdieron para esta tierra a
siete hermanos, pero todos los ganamos como intercesores en el cielo. En
cada uno de ellos cumplió Jesús y seguirá cumpliendo, aquella promesa
tan famosa: "Si alguno se declara a mi favor ante la gente de esta
tierra, yo me declararé a su favor ante los ángeles del cielo".
Estos son los primeros siete beatos colombianos.
Los beatificó el Papa Juan Pablo II en 1992. Y ojalá sean ellos los
primeros de una larguísima e interminable serie de amigos de Cristo que
lo aclamen con su vida, sus palabras y sus buenas obras en este mundo y
vayan a hacerle compañía para siempre en el cielo.
Oh, Santos Mártires de Colombia,
vosotros sois los hijos del Dios de
la vida, que habíais decidido por
el amor a Cristo, en los más débiles
vuestro servicio y amor dar y no
teniendo mayor delito que, el de
haberlo seguido; vuestras vidas
entregasteis, tras un inhumano y
cruel martirio a manos de los impíos
ateos. A vosotros pues Santos Beatos
Juan Bautista Velásquez, Esteban
Maya, Melquiades Ramírez de
Sonsón, Eugenio Ramírez,Rubén
de Jesús López, Arturo Ayala, y
Gaspar Páez Perdomo; sean dadas
glorias y alabanzas, porque ahora
vivís la eternidad de la vida; todos
coronados de luz, como premio
justo a vuestra entrega de amor y fe.
vosotros sois los hijos del Dios de
la vida, que habíais decidido por
el amor a Cristo, en los más débiles
vuestro servicio y amor dar y no
teniendo mayor delito que, el de
haberlo seguido; vuestras vidas
entregasteis, tras un inhumano y
cruel martirio a manos de los impíos
ateos. A vosotros pues Santos Beatos
Juan Bautista Velásquez, Esteban
Maya, Melquiades Ramírez de
Sonsón, Eugenio Ramírez,Rubén
de Jesús López, Arturo Ayala, y
Gaspar Páez Perdomo; sean dadas
glorias y alabanzas, porque ahora
vivís la eternidad de la vida; todos
coronados de luz, como premio
justo a vuestra entrega de amor y fe.
Dijo Cristo: “Si alguno se declara a
Mi favor ante la gente de esta tierra,
yo me declararé a su favor ante
los ángeles del cielo”; ¡aleluya!;
Oh, Santos Mártires de Colombia.
© 2011 by Luis Ernesto Chacón Delgado
lunes, 8 de abril de 2013
SOLEMNIDAD DE LA ANUNCIACIÓN
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| Edición MariamContiogo |
ANUNCIACIÓN
"Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel
Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada
con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen
era María. Y entrando, le dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor
está contigo. Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué
significaría aquel saludo. El ángel le dijo: No temas, María, porque has
hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a
luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será
llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su
padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no
tendrá fin. María respondió al ángel: ¿Cómo será esto, puesto que no
conozco varón? El ángel le respondió: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y
el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de
nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu
pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de
aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para
Dios. Dijo María: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu
palabra. Y el ángel dejándola se fue".
Lc. 1,26-38
La palabra "angel" significa: Un mensajero, un mensajero de Dios. Gabriel: El que trae buenas noticias, de parte de Dios.
La palabra "angel" significa: Un mensajero, un mensajero de Dios. Gabriel: El que trae buenas noticias, de parte de Dios.
Señor, conocer lo que quieres y seguir tu voluntad es la alegría y el camino para dar plenitud a mi vida. Como María, no debo apegarme ciegamente a las propias ideas, sino que debo abrir el corazón para saber escucharte. Por el amor a tu santísima Madre, te suplico la gracia para serte fiel y perseverar en el cumplimiento de tu voluntad hasta el día de mi muerte.
Oh María, qué gran regalo nos ha hecho Jesús desde su cruz: en Ti
tenemos una verdadera Madre que nos acompaña en este peregrinar por el
mundo y guía nuestros pasos hasta el cielo. Por eso celebramos con
júbilo la Pascua y, en este momento, pido tu intercesión para que esta
oración aumente mi fe y sepa decir siempre «sí» al Señor.
Señor, dame tu gracia para que se haga tu voluntad en mi vida con la perfección, delicadeza y amor de María.
Señor, dame tu gracia para que se haga tu voluntad en mi vida con la perfección, delicadeza y amor de María.
domingo, 7 de abril de 2013
LA DIVINA MISERICORDIA
"Deseo
conceder el perdón total a las almas que se acerquen a la confesión y reciban
la Santa Comunión el día de la Fiesta de Mi Misericordia."
Fiesta de la Divina Misericordia tiene como fin principal hacer llegar a los
corazones de cada persona el siguiente mensaje: Dios es Misericordioso y nos
ama a todos... "y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el
derecho que tiene a Mi misericordia" (Diario, 723).
En este mensaje, que Nuestro Señor nos ha hecho llegar por medio de Santa Faustina, se nos pide que tengamos plena confianza en la Misericordia de Dios, y que seamos siempre misericordiosos con el prójimo a través de nuestras palabras, acciones y oraciones... "porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil" (Diario, 742).
Con el fin de celebrar apropiadamente esta festividad, se recomienda rezar la Coronilla y la Novena a la Divina Misericordia; confesarse -para la cual es indispensable realizar primero un buen examen de conciencia-, y recibir la Santa Comunión el día de la Fiesta de la Divina Misericordia. La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicó el 23 de mayo del 2000 un decreto en el que se establece, por indicación de Juan Pablo II, la fiesta de la Divina Misericordia, que tendrá lugar el segundo domingo de Pascua. La denominación oficial de este día litúrgico será «segundo domingo de Pascua o de la Divina Misericordia».
En este mensaje, que Nuestro Señor nos ha hecho llegar por medio de Santa Faustina, se nos pide que tengamos plena confianza en la Misericordia de Dios, y que seamos siempre misericordiosos con el prójimo a través de nuestras palabras, acciones y oraciones... "porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil" (Diario, 742).
Con el fin de celebrar apropiadamente esta festividad, se recomienda rezar la Coronilla y la Novena a la Divina Misericordia; confesarse -para la cual es indispensable realizar primero un buen examen de conciencia-, y recibir la Santa Comunión el día de la Fiesta de la Divina Misericordia. La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicó el 23 de mayo del 2000 un decreto en el que se establece, por indicación de Juan Pablo II, la fiesta de la Divina Misericordia, que tendrá lugar el segundo domingo de Pascua. La denominación oficial de este día litúrgico será «segundo domingo de Pascua o de la Divina Misericordia».
Ya el Papa lo había anunciado
durante la canonización de Sor Faustina Kowalska,
el 30 de abril: «En todo el mundo, el segundo domingo de Pascua recibirá el
nombre de domingo de la Divina Misericordia. Una invitación perenne para el mundo
cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades
y las pruebas que esperan al género humano en los años venideros».
699 Una vez, oí estas palabras: "Hija Mía, habla al
mundo entero de la inconcebible misericordia Mía. Deseo que la Fiesta de la
Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para
los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia.
Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de
Mi misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el
perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las
compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma
tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata. Mi misericordia es
tan grande que en toda la eternidad no la penetrará ningún intelecto humano ni
angélico. Todo lo que existe ha salido de las entrañas de Mi misericordia. Cada
alma respecto a mí, por toda la eternidad meditará Mi amor y Mi misericordia.
La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas, deseo que se celebre
solemnemente el primer domingo después de Pascua. La humanidad no conocerá paz
hasta que no se dirija a la Fuente de Mi misericordia".
1109 (...) "Deseo conceder el perdón total a las almas que se acerquen a la confesión
y reciban la Santa Comunión el día de la Fiesta de Mi Misericordia."
206 Al día siguiente, después de
la Santa Comunión oí la voz: "Hija Mía, mira hacia el abismo de Mi misericordia y rinde honor y
gloria a esta misericordia Mía, y hazlo de este modo: Reúne a todos los
pecadores del mundo entero y sumérgelos en el abismo de Mi misericordia. Deseo
darme a las almas, deseo las almas, hija Mía. El día de Mi fiesta, la Fiesta de
la Misericordia, recorrerás el mundo entero y traerás a las almas desfallecidas
a la fuente de Mi misericordia. Yo las sanaré y las fortificaré".
¿COMO CONFESARSE?
¿Qué es la confesión?
La confesión es el sacramento en el cual, por medio de la absolución del
sacerdote, recibimos el perdón de nuestros pecados si nos confesamos
arrepentidos.
La sagrada Biblia dice: "Confesaos unos a otros vuestros pecados para que seáis salvos".
¿Qué gracias o favores se obtienen
con la confesión?
con la confesión?
Con la confesión se obtienen tres gracias o favores especiales:
1) Nos devuelve o nos aumenta la
gracia santificante: la amistad con Dios.
2) Nos da fuerzas especiales para evitar el
pecado y rechazar las tentaciones.
3) Nos da asco y antipatía por
todo lo que sea ofender a Dios.
¿Cuántas cosas son necesarias para
hacer una buena confesión?
hacer una buena confesión?
Para hacer una buena confesión son necesarias cinco cosas:
1) Un examen de conciencia
1) Un examen de conciencia
2) Arrepentirse de los pecados
3) Propósito de enmienda, es decir, propósito de cambiar, de poner todas
nuestras fuerzas para no volver a pecar.
4) Confesarse con el sacerdote
5) Cumplir la penitencia que impone el confesor.
¿Qué es el examen de conciencia?
Examen de conciencia es recordar el pecado cometido después de la última
confesión bien hecha.
"Cada uno examine su propia conducta, porque cada cual responderá por sus pecados ante Dios". (Gál. 6,4)
Examen de Conciencia
¿Cuáles son las faltas que más cometo y repito?
¿Cuáles serán las causas por las cuales cometo esos pecados? Por ejemplo: Soy de mal genio: ¿por qué será?
¿Será que no descanso?
¿Será que me disgusto por pequeñeces que no disgustan a Dios? (Lo que no disgusta a Dios no me debe disgustar a mí)
¿Será que me preocupo demasiado como si Dios no cuidara de mí y no me fuera a ayudar?
¿Será que no me conformo con lo que Dios permite que me suceda? ("Todo lo permite Dios para el bien de los que lo aman", dice la Sagrada Biblia)
Otro ejemplo: Hablo mal de los demás. ¿Por qué será? ¿Será que vivo juzgando a los otros olvidando lo que dijo Jesús: "no juzguéis y no seréis juzgados, condenéis y no seréis condenados" (Mt 7,1), o será que trato con personas murmuradoras que me prenden su murmuradera?
Me vienen pensamientos o deseos impuros: ¿por qué será? ¿será que veo películas impuras o malas en TV o leo revistas pornográficas o no hago bastante ejercicio físico?
¿Cuáles serán las causas por las cuales cometo esos pecados? Por ejemplo: Soy de mal genio: ¿por qué será?
¿Será que no descanso?
¿Será que me disgusto por pequeñeces que no disgustan a Dios? (Lo que no disgusta a Dios no me debe disgustar a mí)
¿Será que me preocupo demasiado como si Dios no cuidara de mí y no me fuera a ayudar?
¿Será que no me conformo con lo que Dios permite que me suceda? ("Todo lo permite Dios para el bien de los que lo aman", dice la Sagrada Biblia)
Otro ejemplo: Hablo mal de los demás. ¿Por qué será? ¿Será que vivo juzgando a los otros olvidando lo que dijo Jesús: "no juzguéis y no seréis juzgados, condenéis y no seréis condenados" (Mt 7,1), o será que trato con personas murmuradoras que me prenden su murmuradera?
Me vienen pensamientos o deseos impuros: ¿por qué será? ¿será que veo películas impuras o malas en TV o leo revistas pornográficas o no hago bastante ejercicio físico?
Otra pregunta: ¿Cuál será el pecado mío que más le está disgustando a Dios? Si Cristo se me apareciera a ofrecerme quitarme un pecado, ¿Cuál le pediría que me quitara? ¿Qué voy a hacer para tratar de no cometer ese pecado?
¿Qué es arrepentirse de los pecados?
Arrepentirse de los
pecados es sentir tristeza o pesar de haber ofendido a Dios que es tan bueno y
por haber hecho, pensado o dicho lo que nos hace daño a nosotros mismos o a los
demás.
A vos pues acudimos Oh, Señor mío,
En este primer domingo después del
Domingo de Pascua, y, al hacerlo, lo
Hacemos Señor, con corazón humilde
y contrito, arrepentidos de todo pecado.
Confiamos firmemente en Vos, Dios vivo
Y en Vuestra Divina Misericordia. Antes
Bien, hemos pasado por una buena y
Sincera confesión, respetando vuestros
Preceptos, y, por ello, recibimos la Sagrada
Eucaristía, hoy día, día de vuestra Fiesta.
Y, en nuestro corazón, Veneramos
Vuestra imagen de la Divina Misericordia.
Antes de mezclarnos con el mundo todo,
Prometemos bajo palabra, el ser misericordiosos
como Vos lo sois, siempre misericordioso,
practicar las obras de misericordia y ayudar
físicamente o espiritualmente a otros
con oraciones de intercesión, mientras viva
en este mundo , que Vos, nos regalasteis;
oh, Señor de la Divina Misericordia.
© 2013 by Luis Ernesto Chacón Delgado
Oh, Señor de la Divina Misericordia;
Vos, sois el Dios de la vida, y que desde
Faustina hasta hoy, el mundo todo
Se vuelca a vuestros pies, implorando
A vuestro Divino Corazón, que vuestras
Llagas de sangre y de amor, cubran
Nuestras vidas, que desorientadas vagan
Por doquiera andamos, por ello, una
Novena a Vos, Divina Misericordia, con
Intenciones para cada día y los rezos de
Vuestra coronilla, os debemos hacer.
Vos, sois el Dios de la vida, y que desde
Faustina hasta hoy, el mundo todo
Se vuelca a vuestros pies, implorando
A vuestro Divino Corazón, que vuestras
Llagas de sangre y de amor, cubran
Nuestras vidas, que desorientadas vagan
Por doquiera andamos, por ello, una
Novena a Vos, Divina Misericordia, con
Intenciones para cada día y los rezos de
Vuestra coronilla, os debemos hacer.
A vos pues acudimos Oh, Señor mío,
En este primer domingo después del
Domingo de Pascua, y, al hacerlo, lo
Hacemos Señor, con corazón humilde
y contrito, arrepentidos de todo pecado.
Confiamos firmemente en Vos, Dios vivo
Y en Vuestra Divina Misericordia. Antes
Bien, hemos pasado por una buena y
Sincera confesión, respetando vuestros
Preceptos, y, por ello, recibimos la Sagrada
Eucaristía, hoy día, día de vuestra Fiesta.
Y, en nuestro corazón, Veneramos
Vuestra imagen de la Divina Misericordia.
Antes de mezclarnos con el mundo todo,
Prometemos bajo palabra, el ser misericordiosos
como Vos lo sois, siempre misericordioso,
practicar las obras de misericordia y ayudar
físicamente o espiritualmente a otros
con oraciones de intercesión, mientras viva
en este mundo , que Vos, nos regalasteis;
oh, Señor de la Divina Misericordia.
© 2013 by Luis Ernesto Chacón Delgado
domingo, 31 de marzo de 2013
DOMINGO SANTO: LA RESURRECCIÓN
DOMINGO SANTO
" Es el día en que Cristo resucita después de ser crucificado, después
va al encuentro con sus apóstoles y luego sube al cielo, también es el
día en que finaliza la Semana Santa. "
Hoy termina la Semana Santa, y con esta celebración final del día de la Resurrección se conmemora uno de los pilares de la fé cristiana.
El Domingo de Resurrección o de Pascua es importante para los católicos, ya que con la Resurrección es cuando adquiere sentido toda su religión.
En la Misa dominical este pasaje se recuerda de una manera especial. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.
Este día de resurrección es alegre pero triste para los Cofrades, alegre por la manifestación de la resurrección que sustenta la religión y triste porque la Semana Santa finaliza.
Es un día agridulce para multitud de fieles, por un lado celebran su fé y por otro dan por concluidas unas fiestas de gran emoción. La manera de celebrar esta despedida difiere mucho de una comunidad a otra.En general, suelen reunirse todos los cofrades que han desfilado a lo largo de estos días, y las muestras son de alegría por un Cristo resucitado.
El Domingo de Resurrección es el causante que el domingo sea precisamente el día escogido como de descanso.
Como curiosidad comentar que el Domingo de Resurrección es el culpable de que los domingos sean los que se consideran festivos y de descanso en la semana, ya que como es una fiesta clave del calendario litúrgico, en los primeros siglos del cristianismo, gracias a ella se cambió el día dedicado al descanso y a la alabanza a Dios nuestro creador, del Sábado al Domingo. En la religión judía en cambio, como no se reconoce la resurrección de Cristo, el día festivo sigue siendo el Sabbath o sábado.
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?
¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
¡Qué poder Divino!
¡Qué fuerza misteriosa!
¡Qué insuflo maravilloso!
¡Ha resucitado!
El Rey del Universo
¡Cristo vive!
¡Él Vive!
¡Ha resucitado!
¡Su Amado Padre lo hizo!
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?
¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
© 2015 by Luis Ernesto Chacón Delgado
¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
¡Qué poder Divino!
¡Qué fuerza misteriosa!
¡Qué insuflo maravilloso!
¡Ha resucitado!
El Rey del Universo
¡Cristo vive!
¡Él Vive!
¡Ha resucitado!
¡Su Amado Padre lo hizo!
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?
¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
© 2015 by Luis Ernesto Chacón Delgado
ALELUYA, ALELUYA JESÚS HA RESUCITADO, ESTA VIVO...
sábado, 30 de marzo de 2013
SÁBADO SANTO: EL SEPULCRO
SÁBADO SANTO
Durante el día sábado, como una viuda,
la Iglesia llora la muerte de su Esposo
¡Oh, Sábado Santo de Gloria!
Como una viuda, llora la Iglesia
la muerte de su Esposo,
está junto al sepulcro del Señor
su pasión y muerte meditando.
¿Ha descendido Jesús a los infiernos?
¡Sí! Pero no como parte de la paga
del pecado, sino, de la vida y
de su triunfo sobre la muerte
las almas de los justos liberando
y abriendo las puertas del paraíso;
¡Oh, Sábado Santo de Gloria!
© 2015 by Luis Ernesto Chacón Delgado
la Iglesia llora la muerte de su Esposo
¡Oh, Sábado Santo de Gloria!
Como una viuda, llora la Iglesia
la muerte de su Esposo,
está junto al sepulcro del Señor
su pasión y muerte meditando.
¿Ha descendido Jesús a los infiernos?
¡Sí! Pero no como parte de la paga
del pecado, sino, de la vida y
de su triunfo sobre la muerte
las almas de los justos liberando
y abriendo las puertas del paraíso;
¡Oh, Sábado Santo de Gloria!
© 2015 by Luis Ernesto Chacón Delgado
Jesús ha muerto. Todo el día de hoy, su Cuerpo reposa en el sepulcro, frío y sin vida. Ahora nos damos cuenta de lo que pesan nuestros pecados. Jesús ha muerto
para redimirnos.
Estamos
tristes. La Virgen María también está triste, pero contenta porque sabe que
resucitará. Los Apóstoles van llegando a su lado, y Ella les
consuela.
Pasa el día unido a la
Virgen, y con Ella acompáñale a Jesús en el
sepulcro. Haz el propósito de correr al regazo de la Virgen cuando
te hayas separado de Él.
La Iglesia permanece junto al
sepulcro del Señor., meditando su pasión y muerte y aquél “descenso a los
infiernos” – al lugar de los muertos – que confesamos en el Credo y que
prolonga la humillación de la cruz, manifestando el realismo de la muerte de
Jesús, cuya alma conoció en verdad la separación del cuerpo y se unió a las restantes
almas de los justos. Pero el descenso al reino de muerte es también el primer
movimiento de la victoria de Cristo sobre la misma.
Hoy no se celebra sacrificio de
la Misa ni se recibe comunión – a no ser el caso de viático -, aunque se reza
la liturgia de las Horas. El altar permanece por todo ello desnudo hasta que,
después de la solemne Vigilia o expectación nocturna de la Resurrección, se
inauguren los gozos de la Pascua, cuya exuberancia inundará los cincuenta días
pasados.
Santa María del Sábado Santo, mantén encendida la luz de nuestra lámpara
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